¿Y con tantos vaivenes surgidos en la pandemia, para dónde vamos?

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La opinión  y el criterio del autor son de su completa responsabilidad.

Editorial 

La impertinente Covid-19, ha sido una pandemia que nos ha tocado a todos, sea de manera directa padeciendo las inclemencias de la enfermedad; por el dolor que se siente al perder a un ser querido o haberlo tenido como usuario de una unidad de cuidados intensivos.

De este maremágnum de sufrimientos vividos, nadie escapa. Los momentos han sido críticos, tarde o temprano hemos vivido situaciones nuevas y desconcertantes que han tocado nuestras fibras, y nos han puesto a prueba para medir nuestra resistencia al dolor y la capacidad de resiliencia a nuevos vapuleos en la humanidad.

Ha sido fundamental el trabajo del equipo de la salud, y en especial el llamado ‘primera línea de atención’, es decir, el personal de salud pública que labora enfrentando la pandemia por cumplimiento de sus funciones, lo cual le genera un gran riesgo debido a la exposición.

Los médicos, enfermeras, auxiliares de enfermería, terapistas, internistas, cirujanos y demás personas que se desempeñan en las urgencias y unidades de cuidado crítico, se unen a los esfuerzos de las autoridades administrativas nacionales, locales y departamentales para frenar y mitigar el crecimiento de la enfermedad.

No ha sido fácil para ninguno de los actores del sector salud, trabajar enfrentando en todo momento a la enfermedad, ya sea atendiendo a las personas contagiadas o diseñando planes de acción, estrategias, campañas y creando o modificando la normatividad establecida en el sector sanitario.

Lo cierto es que no se vislumbra en el corto y mediano plazo, una salida a esta crisis sanitaria, ni las organizaciones internacionales de la salud, ni los gobiernos globales, muestran con certeza un freno a la pandemia por la Covid-19, cuando el pico está en declive y la humanidad comienza a coger aliento y baja la guardia, se nos aparece una nueva variante o linaje y, a comenzar de nuevo.

Ya la gente de manera jocosa a través de las redes sociales y en opiniones ante los medios de comunicación, expresa que, después de la tercera dosis de refuerzo, vendrá la cuarta; la quinta, la sexta y así sucesivamente, como quien dice las vacunas contra el Covid-19, se nos volverán pan nuestro de cada día.

Algo así como la vacuna contra la influenza, la cual recomiendan las autoridades de salud, como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades-CDC, y los expertos en general, se aplique anualmente, sobre todo en poblaciones de alto riesgo.

Si bien las más de 7 vacunas aprobadas oficialmente por la OMS, han demostrado resultados alentadores en cuanto a frenar la letalidad causada por la enfermedad, los contagios se dispararon en diferentes partes del mundo, con la presencia de la variante Ómicron, mucho más contagiosa que la original.

El camino para contener la pandemia aún es deleznable, no se sabe con certeza para dónde vamos, ni mucho menos qué cuota nos toca seguir poniendo, así que lo mejor que podemos hacer para seguir preservando la vida y el bienestar de nuestras familias es, ir a vacunar y cuidarse uno mismo.

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