Durante cuatro décadas, el ‘Coloso de la Ciudadela 20 de Julio’ ha sido escenario de alegrías deportivas, conciertos multitudinarios, eliminatorias mundialistas y noches imborrables para generaciones enteras de aficionados, y justo al cumplir 40 años se encuentra en un proceso de transformación único en Colombia: se convertirá en uno de los mejores estadios de América, con capacidad de 60.000 personas y albergará la final de la Copa Sudamericana de Fútbol para celebrar este hito en la infraestructura deportiva.
“¡Felices 40 años a nuestro Metro! 40 años siendo escenario de las alegrías más grandes de Barranquilla y de Colombia. En el ‘Coloso de la Ciudadela’ hemos gritado goles, clasificado a mundiales con nuestra Selección, acompañado a nuestro Junior del alma y vividos momentos inolvidables que hoy hacen parte de la memoria de nuestra ciudad. El Metro es pasión y orgullo barranquillero. Es el lugar al que siempre queremos volver. Por eso, qué mejor regalo en su aniversario que honrar todas sus alegrías con su renovación, para que nuestro estadio siga creciendo junto a la grandeza de Barranquilla y sea escenario de todo lo que está por escribirse aquí”, comentó el alcalde Alejandro Char en su cuenta de X. (Ver publicación).
No obstante, antes de convertirse en la casa de la Selección Colombia y del Junior, el Metropolitano fue un sueño de ciudad que comenzó a tomar forma a finales de los años setenta.
Mediante el Decreto No. 787 del 5 de abril de 1979, se autorizó la constitución de la Empresa Industrial y Comercial del Estadio Metrofútbol, creada con el objetivo de financiar, construir y dotar un complejo polideportivo que incluyera un gran estadio de fútbol para Barranquilla.
Ese proyecto comenzó oficialmente el 7 de diciembre de 1979, cuando se puso la primera piedra del estadio, en vísperas de la tradicional celebración de la ‘Noche de velitas’. La ceremonia estuvo encabezada por el entonces presidente de la República, Julio César Turbay Ayala, acompañado por ministros y dirigentes regionales.
Meses después, en enero de 1980, arrancaron los trabajos preliminares con estudios de suelos, levantamientos topográficos, adecuación del terreno y cálculos estructurales. En marzo de ese mismo año apareció por primera vez la propuesta de bautizar el escenario con el nombre de Roberto Meléndez, máxima figura histórica del fútbol barranquillero.
El 19 de agosto de 1980 se firmó el primer contrato de construcción con la firma Julio Gerlein Echeverría. La obra avanzó oficialmente desde abril de 1981, comenzando por la tribuna occidental y toda su estructura de soporte, graderías, cubiertas, sistemas eléctricos y rampas de acceso.
La construcción del Metropolitano representó una de las obras de infraestructura más importantes de la región Caribe en aquella época. Cerca de 5.000l trabajadores participaron en el proyecto entre 1981 y 1986. En su estructura fueron utilizadas 11.000 toneladas de cemento, 2.800 toneladas de acero reforzado y más de 26.000 metros cuadrados de concreto armado.
A comienzos de 1986, el estadio recibió una visita clave: la del entonces presidente de la FIFA, João Havelange, quien inspeccionó las instalaciones y dio su aprobación al escenario. Durante su intervención destacó a Barranquilla como “la ciudad donde nació el fútbol en Colombia”.
Mientras avanzaban las pruebas técnicas y los acabados finales, también se ejecutaron importantes obras urbanas complementarias, entre ellas la ampliación de la calle Murillo y la construcción de pasos a desnivel sobre la Circunvalar y la vía a La Cordialidad.
El respaldo institucional fue determinante para culminar el proyecto. Gobernadores como Pedro Martín Leyes, Abel Francisco Carbonell y Fuad Char Abdala impulsaron la continuidad de la obra, mientras que el Gobierno nacional, bajo la presidencia de Belisario Betancur, aportó recursos junto a la Gobernación y el Municipio. La inversión superó los 1.500 millones de pesos de la época.
Finalmente, el 11 de mayo de 1986 quedó marcado como una fecha histórica para Barranquilla. Ese día fue inaugurado oficialmente el estadio Metropolitano ante una multitud desbordada. Aunque 56.000 personas pagaron su entrada la boleta de occidental baja costaba 1.500 pesos. Se calcula que más de 65.000 aficionados ingresaron al escenario entre invitados y asistentes que lograron colarse.
La inauguración tuvo un ambiente de fiesta popular. El Carnaval de Barranquilla, bandas musicales y actos protocolarios acompañaron la jornada. La bendición estuvo a cargo del arzobispo Germán Villa Gaviria, mientras autoridades civiles y militares rindieron honores a la bandera.
En el partido inaugural, el Junior de Barranquilla enfrentó a la Selección de Uruguay, liderada por Enzo Francescoli. El volante uruguayo anotó el primer gol en la historia del estadio desde el punto penal, mientras que José ‘Perilla’ Angulo marcó el primer tanto rojiblanco en el nuevo escenario.
El segundo tiempo del supermetro
El segundo tiempo del supermetro se inició con las obras de ampliación y remodelación, trabajos de modernización que lo convertirán en uno de los mejores escenarios deportivos de América.
“No solamente la estructura está avanzando a muy buena velocidad, la ampliación como tal, sino que ya estamos sembrando el nuevo césped del Metropolitano. Bajo esto hay toda una estructura de drenaje, de riego, de tipo de material para que cuando llueva muy fuerte esto drene muy bien, el jugador no sufra, la cancha no sufra”, explicó recientemente el alcalde, Alejandro Char, durante una inspección a las obras.
Los trabajos, que permitirán ampliar el número de asistentes, atraer importantes campeonatos de fútbol internacional, así como grandes conciertos, se desarrollan desde diferentes frentes de trabajo.

