En el marco del Día Internacional de los Museos, que se celebra este 18 de mayo, la Administración del alcalde Alejandro Char consolida una apuesta por recuperar la memoria cultural de Barranquilla a través de la transformación de sus espacios patrimoniales y museos urbanos. Esta estrategia ahora llega a uno de los barrios que goza de una gran riqueza cultural: Rebolo.
Así lo dio a conocer el mandatario distrital en su cuenta de X: “¡El Malecón de Rebolo se llenará de arte, color y memoria viva! Con un museo a cielo abierto, 30 artistas están transformando más de 5000 metros cuadrados en un recorrido que contará la esencia de lo que somos. En total serán 50 murales en los que quedarán plasmadas nuestras tradiciones, el Carnaval, los juegos tradicionales, la gastronomía, el deporte y muchas expresiones más. Este será un lugar para encontrarnos, impulsar el turismo y sentir, más que nunca, el orgullo de ser barranquilleros”.
“En Barranquilla, los museos también se viven a cielo abierto. En el Día Internacional de los Museos exaltamos la riqueza cultural que hoy transforma varios rincones de la ciudad. Aquí, las paredes cuentan historias: los callejones de El Prado, el museo a cielo abierto en Barrio Abajo y en el Malecón de Rebolo, el Gran Bazar y el mercado de Granos son muestra de una ciudad que respira arte.
Esa apuesta ahora se expande hacia el Gran Malecón de Rebolo, donde la ciudad construye un nuevo museo a cielo abierto junto a artistas y comunidades de barrios como La Luz, Rebolo, Montes, San Roque, Las Nieves y Los Trupillos. Allí, más de 50 murales transformarán 5.000 metros cuadrados en una galería urbana que narrará la identidad cultural y popular del suroriente de Barranquilla.

En Barrio Abajo, por ejemplo, los callejones dejaron de ser simples pasos entre casas para transformarse en enormes galerías urbanas. Allí, los murales cuentan historias del Carnaval, de la música, de las vendedoras populares, de los juegos de infancia, de Shakira, de las marimondas y de esa identidad barranquillera que antes parecía vivir únicamente en la memoria oral de los vecinos y que ahora está pintada a gran escala.
La ciudad como museo: murales que cuentan ciudad
Barranquilla continúa así su transformación y en ese trayecto, convirtió sus callejones en galerías abiertas. Y el resultado es un museo sin puertas ni taquilla, donde cualquiera puede entrar.
“Barranquilla está redefiniendo lo que significa un museo: la memoria sale a las calles. Vías, esquinas y calles que antes pasaban desapercibidas se transforman en espacios llenos de color, identidad y creatividad. Esto es arte urbano que resignifica nuestra ciudad y conecta cultura, memoria y comunidad. Detrás de cada mural hay talento local, orgullo barranquillero, oportunidades y una ciudad encontrando nuevas formas de contar quién es”, señaló Ana María Aljure, gerente de Ciudad.




